Diario La Verdad
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Opinión

Escuchen al coronel Richard Black

Por ALBERTO VIZCARRA OZUNA

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Durante el mes de mayo despuntaron algunas voces que desde el Congreso Norteamericano, se pronuncian por un ataque nuclear de los Estados Unidos a Rusia; una supuesta acción preventiva, con la desconcertante pretensión de darle un vuelco a la guerra entre Ucrania y Rusia, motivada por el expansionismo irrefrenable de la OTAN. Lo que aparece como un vanguardismo temerario, es el regurgiteo de lo que se está rumiando en los círculos de poder del establishment angloamericano, también conocido como el Complejo Financiero-Militar Industrial. Estelarizan el desplante el senador Mitt Romney y el congresista Michael McCaul.

La buena noticia es que la locura no ha cobrado hegemonía en los círculos militares y políticos de los Estados Unidos. Aunque las estructuras corporativas de la información lo tratan de ocultar, existen voces dentro de esos círculos que apelan a la inteligencia y a la mesura; personalidades con la experiencia y la autoridad moral para advertir que de continuar con la doctrina geopolítica de las guerras perpetuas -guiadas por el cometido de someter y dominar a otras naciones-  se acabaría con todo soporte civilizatorio y la humanidad  quedaría sin futuro.

En esa lista de personalidades está el Coronel retirado Richard Black. A finales del mes de abril, el Coronel Black le concedió una amplia entrevista a la revista norteamericana Executive Intelligence Review (EIR). Desde la entrada el coronel se define como un patriota americano, quien se alistó como voluntario en los Infantes de Marina para ir a Vietnam, donde se desempeñó como piloto de helicóptero con múltiples misiones de combate. Posteriormente formó parte de la OTAN durante su estancia en Alemania y durante un tiempo ocupó el puesto de jefe de la División de Derecho Penal del ejército en el Pentágono.

Siendo militar, el coronel no carece de experiencia política. Fue congresista de 1998 al 2006 y senador del 2012 al 2020. Habla con franqueza y valentía en la entrevista. Sostiene que cuando formó parte de la OTAN, estaba dispuesto a morir para defender (a occidente) de un ataque de la Unión Soviética, pero luego señala: “Rusia no es la Unión Soviética, en absoluto. La gente no entiende eso, porque los medios de comunicación no lo han dejado claro. Pero Rusia no es un estado comunista; la Unión Soviética era un estado comunista”.

El militar norteamericano pone el dedo en la llaga al indicar la motivación del expansionismo de la OTAN hacia el este. Dice que Rusia ha sido bendecida con recursos naturales. “Quizás más que cualquier otra nación en la tierra. Son un gran productor de cereales, petróleo, aluminio, fertilizantes; (y) de un inmenso número de cosas que se vinculan a toda la economía mundial”. No se detiene y señala la codicia que esto despierta en quienes quieren desintegrar a la nación-continente para utilizar estas materias primas como palanca para amasar grandes fortunas. Y denuncia que “algo de esto está sucediendo con intereses extranjeros que se apoderan de Ucrania, y toman sus vastos recursos”.

Para el comando de la OTAN, como brazo armado de los intereses oligárquicos de occidente, se ha vuelto imprescindible tomar el control de la mesa más grande de materias primas en el mundo, y eso reclama la balcanización de Rusia. El coronel Richard Black infiere que este es el motivo por el cual la OTAN rechazó la propuestas de paz de Vladimir Putin presentada por escrito en diciembre de 2021 para desactivar lo que se avecinaba, “porque en ese momento, Ucrania estaba concentrando tropas para atacar el Donbás (provincia independiente ubicada en la frontera con Rusia). Y por lo tanto él (Putin) estaba tratando de evitar la guerra. Y la OTAN se limitó a ignorarlas, a descartarlas; nunca las tomó en serio, ni quiso entablar negociaciones serias.”

Lo dicho por el coronel Black, confirma lo que los críticos más perspicaces han observado sobre los orígenes de esta guerra. Llevar al gobierno de Moscú al proverbial callejón sin salida: o permites el indiscriminado avance de la OTAN que por sí mismo pone en riesgo la existencia de Rusia como nación-continente, o actúas militarmente contra Ucrania.

En los agudos señalamientos realizados por Black, no se escapan de su crítica el vanguardismo descabellado de quienes desde los Estados Unidos fomentan la estrategia de llevar a los rusos al límite, en la espera de que se rindan y se sometan a las disposiciones que disuelven el derecho internacional y terminen por aceptar un orden basado en reglas inspiradas en el principio imperial de la vuelta al mandato imperativo. Al respecto el Coronel señala: “… tenemos dos senadores estadounidenses republicanos que han dicho, bueno puede que simplemente tengamos que utilizar armas nucleares contra Rusia. Eso es una locura.” Y luego pone el acento: “creo que es importante que la gente comience a debatir lo que significaría una guerra termonuclear”.

Explica el gran riesgo que conlleva la arrogancia de concebirse como superpotencia para poder ser malos. “Rusia es más o menos comparable a Estados Unidos en cuanto a potencia nuclear. Tienen misiles hipersónicos que nosotros no tenemos. Pueden evadir absolutamente cualquier detección oportuna y pueden disparar misiles desde Rusia y llegar a San Francisco, Los Ángeles, Chicago, Detroit, Baltimore, Washington, D.C, Nueva York…si hubiera una guerra nuclear todo el norte de Virginia sería aniquilado… el Pentágono sería simplemente una masa incandescente de arena fundida… al otro lado del Potomac, no quedaría vida en la capital de la nación. El edificio del capitolio desaparecería para siempre”.

Richard Black, tiene la experiencia de lo que son las guerras sin sentido. Y afirma que “Ucrania no tiene sentido para los estadounidenses; no tiene ningún impacto en nuestra vida cotidiana. Y, sin embargo, estamos jugando a este juego temerario que pone en riesgo la vida de todos los habitantes de los Estados Unidos y Europa Occidental ¡para nada! ¡absolutamente para nada! Antes reconoce que cuando la Unión Soviética puso misiles en Cuba, que apuntaban a Estados Unidos, valía la pena correr el riesgo, porque estaban justo en nuestra frontera y nos amenazaban… “Los rusos están en esto exactamente en la imagen de espejo de esa situación, porque para ellos la vida de Rusia depende de impedir que la OTAN siga avanzando hacia Ucrania justo hasta sus fronteras”.

Las naciones que concentran más del 70 por ciento de la población mundial, encabezados por China y la India, junto con otros países asiáticos, africanos y de América Latina, no se han sumado a la guerra comercial, económica y militar contra Rusia. Un consenso que se niega a aceptar la verticalidad de un mundo unipolar y empieza a construir alternativas ante el fracaso sistémico de un orden basado en la especulación financiera y el saqueo. La gran pregunta es si los Estados Unidos guardan la condición moral para escuchar las palabras del Coronel Richard Black.

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