Diario La Verdad
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Opinión

Neurolingüista | Nuevos paradigmas en el tratamiento para la recuperación de la salud

Por JESÚS RAMÓN SÁNCHEZ CASTILLO

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¿Será que el paradigma de la patología celular de Virchowd, que sostiene que toda enfermedad se pudiese explicar por medio de procesos patológicos en o cerca de las células, se sigue acreditando hoy y así permanecerá, por el deseo de los médicos sintomáticos?

Que tal estimados lectores con el placer de saludarles y tener la oportunidad de seguir compartiendo con ustedes, estos aprendizajes relacionados con el enfoque de un nuevo paradigma en el tratamiento en la recuperación de la salud.

Continuamos.

Nuestro cuerpo está compuesto de agua en un 70% y cuando vivimos un conflicto relativo a unos líquidos (agua, nieve, gasóleo, leche, suero, etc.) es como si tuviéramos miedo de perder toda nuestra agua, la cual, como el aire, resulta vital; así pues, en términos de supervivencia biológica, bloqueamos su salida del cuerpo. Más tarde, una vez solucionado el conflicto, se forma un gran quiste renal o una proliferación celular. El quiste es un nuevo parénquima que tiene por finalidad sustituir al riñón que se ha vuelto ineficaz y producir orina de tal modo que la funcionalidad renal es mayor que antes del trauma. La intervención quirúrgica es desaconsejada por Hamer por dos motivos:

– El quiste es un nuevo parénquima que ocupa el lugar del riñón necrótico, y al quitarlo se interrumpe el contacto con el cerebro y el riñón no podrá producir ya orina. Se puede tener el quiste toda la vida sin problemas o si es demasiado grande, esperar al final de las vascularizaciones (como para los quistes ováricos) antes de intervenir.

– Dado que la zona cerebral que rige los riñones es doble, una para el riñón derecho y la otra para el riñón izquierdo, si se interviene antes del final de la fase de curación extirpando un riñón el cerebro envía la misma orden al otro riñón con consecuencias desastrosas.

A propósito de la diálisis…, nadie debería entrar nunca en diálisis, según Hamer; aunque los valores de la creatinina sean muy altos, se puede vivir perfectamente a condición de eliminar doscientos centilitros de orina al día y todo el mundo elimina esta cantidad. La diálisis genera además casi siempre un nuevo trauma de transfusión que afecta al bazo, nuestra reserva biológica de sangre.

EL RIÑÓN:

-LOS TUBOS COLECTORES

Los colectores son estructuras por las que pasa la orina; una parte del agua es reabsorbida y cedida a la sangre, que a su vez elimina las sustancias que hay que expulsar. Una alteración de los colectores es indicio de un conflicto de lucha por la existencia en un contexto en el que “se ha perdido todo”, “no se tiene ya a nadie”, “uno se ha enfrentado bruscamente a la nada” (refugiados, inmigrantes, prófugos); o en un contexto familiar o social donde “todo se nos viene encima” en sentido propio y figurado. “La vida es demasiado dura”, “cuando es demasiado es demasiado”, “esto ya no es vivir”, “he malgastado los mejores años de mi vida, desperdiciados con alguien que no valía la pena”; nos parece que somos incapaces de afrontar la vida, nos encontramos frente a la nada, no hay ya nada, “no tengo ya raíces”; entonces se produce una proliferación celular en fase conflictiva, seguida, en la resolución del conflicto, de caseificación a medias de microbacterias, pérdida de albúmina en la orina e hipertensión. En esta segunda fase se acostumbra a diagnosticar una tuberculosis renal, a causa de las cavernas que se forman en el lugar del tumor.

Hasta la próxima.

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El autor es Ingeniero Agrónomo por la UAS; Licenciado en Economía por la UAN; Licenciado en Comercio Internacional por El IPN. Con una certificación en Facilitador de procesos de cambio con PNL, por la ESPNL: una certificación internacional en Coaching con PNL, por la ESPNL; una certificación internacional en Hipnosis rápida, por la Escuela 360, de España.

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