Diario La Verdad
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Opinión

Contraportada

Por  VÍCTOR FONSECA JACQUES

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Definitivamente, ni presidencias municipales ni regidurías deben ser para personas sin vocación de servicio y, mucho menos, para advenedizos y oportunistas que, ante la oportunidad de treparse al erario son capaces de venderse baratos, sobre todos aquellos que, habiendo ocupado un cargo público en cualquier otra parte, pretenden ser ediles sólo para no quedarse sin ingreso económico… sólo eso.

Es inconcebible que alrededor de quienes cuyas candidaturas son prácticamente un tema protocolario, figuren personas que tienen negro historial dentro de la política y el servicio público, como el caso de Douglas Taylor, quien fuera Secretario Técnico durante la administración del tristemente célebre Lorenzo De Cima Dworak, y que estuviera en una celda durante un buen tiempo bajo delicada acusación; se le vio muy cerca de Heriberto Aguilar Castillo durante la visita a Guaymas de Alfonso Durazo Montaño.

En todos los partidos que hoy son un pestilente licuado de todos colores y sabores, “se cuecen habas”. De esta quema muy poquitos se salvan. De última hora, y ante el inminente “destape” de quienes irán formalmente a todas las candidaturas, están surgiendo sujetos, hombres y mujeres, que cuentan con historiales demasiado cuestionables como para que puedan considerarse parte de algunas ofertas “chirudas” que están planeando los multicolores.

Vaya, entre las mismas posibles nominaciones figuran personajes que han estado ya en el servicio público con resultados bastante lamentables. El caso específico de Jesús Alberto Cambustón Cárdenas “El Shito”, por ejemplo, quien busca ahora ser nominado a alcalde por Morena, cuya militancia percibe un acto de imposición por parte de la dirigencia y del mismo candidato a gobernador, ya que él fue funcionario de Sidur amparado por el PRI no hace mucho tiempo.

Pero bueno, al margen de eso, Cambustón Cárdenas “se subió al ladrillo” durante su permanencia en la nómina estatal, a grado tal que su soberbia lo llevó en varias ocasiones a no atender sus obligaciones, sobre todo con gente de Guaymas, tratando con la punta del pie a quienes le solicitaron su apoyo para proyectos muy importantes. “El Shito” trastornó con su actitud planes específicos para el desarrollo comunitario… pero ahora quiere ser regidor… perdón… alcalde.

Son varios personajes cuyos nombres figuran en las listas de “aspirantes” a alguna candidatura, incluso con registro previo ante el partido que fuere, obviamente con la intención de negociar regidurías o trabajo seguro en las próximas administraciones. Una auténtica sinvergüenzada.

En Empalme no cantan mal las rancheras. El ejemplo lo da el profesor José Trinidad Flores Mendoza, quien por enésima ocasión (la tercera, pues) busca (ya la encontró) de nuevo la candidatura a la alcaldía de Empalme, función esta que no le ha salido nada mal, puesto que ha obtenido regidurías que le dan para vivir tranquilamente durante tres años. Ya le halló el lado y el gusto.

Así las cosas. La política actual está más llena de porquerías e intereses que nunca. Las alianzas son simplemente formación de pandillas a las que se integran aquellos que quieren el poder en aras de llenar bolsillos de dinero, pero nunca de buscar alternativas para que toda esa suciedad se termine y los pueblos finalmente puedan tener gobiernos honestos y responsables.

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